Nadie duda las ventajas de tener contratado un seguro, especialmente el de vida, en caso de cualquier percance. Cuanto más alta sea la cobertura mejor, pero si el siniestro no acontece, estaríamos pagando unas primas elevadas.

En el caso de un seguro sobre un bien que tiene un determinado valor conocido como puede ser una casa o un carro. Pero en el caso del seguro de vida es distintos. Preguntas como qué es lo que debe cubrir no tienen siempre una respuesta fácil pero siguiendo los siguientes consejos será más fácil no sólo saber qué contratar si no también cuándo es fundamental hacerlo:

  • Realizar un análisis económico actual. Es el punto de arranque y hay que hacerlo tanto de ingresos como de gastos y cargas financieras. Estudiar muy bien qué supone para la unidad familiar tanto retribuciones como los gastos futuros (el caso de la hipoteca, producto a largo plazo es muy importante) determinará no sólo la necesidad del Seguro de Vida sino también la cuantía del seguro a contratar.

  • Analizar las necesidades familiares futuras. Muy enlazado con el punto anterior pero pensando incluso más en el largo plazo, tener hijos de corta edad, por ejemplo, puede determinar necesidades no actuales sino futuras como cubrir el coste de sus estudios.

  • Estudiar y ajustar todas las coberturas. Además de cubrir el fallecimiento, debemos analizar muy bien el resto de coberturas como es la discapacidad que impida realizar actividad laboral. Añadir coberturas adicionales como incrementar el dinero a percibir en caso de accidente puede ser muy interesante si por ejemplo nuestra actividad nos obliga a usar muy frecuentemente el vehículo.

  • Un único contrato. Tener un  solo contrato que cubra todas las necesidades es  más rentable que añadir seguros adicionales y temporales que contratamos para cubrir la amortización de préstamo o en caso de un viaje. Por ello, analiza económicamente el costo de ampliar ligeramente la cobertura de seguro para cubrir este tipo de eventualidades.

  • Seguro con ahorro o devolución de prima. Escoger estos planes aunque sean más costosos, resulta al cabo de la terminación de la póliza una ventaja en ahorro para el asegurado.

Un seguro de vida es una inversión en seguridad y tranquilidad que no debemos de obviar pero siempre considerando muy bien cuales las necesidades presentes y futuras para obtener la cobertura más adecuada.

 

Síguenos en:

icon

Twitter

icon

Facebook

icon

LinkedIn